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lunes, 10 de octubre de 2016

En busca de un hijo "on line" en China



“Llevo casada 17 años pero nunca hemos tenido hijos. Hemos intentado tratamientos de infertilidad y nada. Probamos a adoptar por la vía oficial, pero los niños disponibles en las casas de acogida están enfermos o discapacitados; y aun así, teníamos a 200 personas por delante en la lista de espera. Así que mi marido encontró mensajes en Internet de gente que tenía niños para adoptar; les contactamos y dejamos a nuestra vez nuestros datos en algunos foros y grupos de redes sociales. Pero hasta ahora tampoco hemos conseguido nada. La mayor parte de las ofertas eran fraudes. Piden muchísimo dinero, 100.000 yuanes (13.350 euros), y no tengo nada claro que los bebés de verdad sean suyos. Pero siento que no tengo otra opción”. 

Quien habla es Xue, una mujer de 38 años de Chongqing, en el centro de China. Su mayor anhelo es adoptar una niña de pocos meses. Y como cada vez más aspirantes a padres chinos, ante las dificultades de conseguirlo mediante el sistema público, ha recurrido a Internet para conseguirlo. Una vía en auge pero en la mayoría de los casos ilegal y susceptible de fraude. Y, sobre todo, un vehículo para el tráfico de menores.

“El fenómeno de las adopciones por Internet empezó hace una década y ha crecido velozmente”, apunta el profesor Jiang Quanbao, experto en Demografía de la Universidad Xi’an Jiaotong. Una plataforma, “Yuan Meng Zhi Jia” (“El hogar para hacer realidad los sueños”), creada en 2007, ha llegado a contar con más de 70.000 aspirantes a padres y más de un centenar de grupos en redes sociales. “Dado el gran número de usuarios de Internet, cabe esperar que las adopciones por esta vía sigan creciendo, y posiblemente con rapidez”.

La adopción cuenta con fuertes raíces en la costumbre china. Ante la importancia cultural de tener descendencia, tradicionalmente quienes no podían procrear se hacían cargo de hijos de otros familiares o conocidos.En los tiempos modernos, la política del hijo único y el rápido envejecimiento de la población son factores que han contribuido al interés por adoptar. Pero la demanda es muy superior a la oferta y el procedimiento lento, burocrático y caro. Según los datos del Ministerio de Asuntos Civiles, a finales de 2015 los centros públicos solo acogían a 92.000 de los 502.000 huérfanos chinos. Ese año certificaron 22.000 adopciones.

Internet ha venido a cubrir ese hueco entre la demanda y la oferta. Los padres interesados pueden encontrar foros donde aparecen anuncios como el de Yu, una trabajadora emigrante en la isla de Hainan, y que dice ofrecer a uno de sus dos hijos, un varón de un año “completamente sano”.

“Mi marido y yo nos hemos divorciado, él se ha vuelto a casar y yo no puedo hacerme cargo de los dos niños sola y con lo que gano… Intenté enviarlo a un orfanato, pero no lo aceptaron. El niño está ahora con su abuela en un pueblo en las montañas de Guizhou (una de las regiones más pobres de China), pero la abuela no puede cuidarlo bien. Prefiero que se haga cargo de él una familia que le dé un buen futuro”, cuenta, contactada mediante redes sociales.

Adoptar a través de la red, matiza Wang Zhenyao, director del Instituto Chino de Investigación sobre la Filantropía, “es un procedimiento bastante arriesgado, que no garantiza los derechos básicos de los niños”. No comprueba la idoneidad de los aspirantes a padres, sitúa a los pequeños en un limbo legal y a menudo conlleva el desembolso de una fuerte suma de dinero: aunque Lu asegura que ella no pide ninguna compensación económica, este tipo de acuerdos suele incluir de modo explícito o implícito un “pago de agradecimiento” de los padres adoptivos que puede rondar los 50.000 yuanes (unos 7.000 euros), el equivalente a ocho meses de un sueldo medio urbano en China.

Pero, sobre todo, apunta Zhang Zhiwei, abogado especializado en la lucha contra el tráfico de personas, “la adopción por internet encubre una gran cantidad de tráfico de menores. Muchos delincuentes utilizan esta vía para colocar a los niños traficados”. Y aunque es difícil saber cuál pueda ser la proporción de casos delictivos en las adopciones online, Wang confirma su existencia: “es difícil determinar la autenticidad de los datos de la familia original, lo que convierte en opaca la procedencia de estos pequeños”.

Algunos de estos niños pueden haber sido víctimas de secuestros, un fenómeno que según los cálculos más conservadores afecta a cerca de 20.000 menores en China cada año -la mayoría en áreas empobrecidas-, aunque algunos medios locales consideran que la cifra podría acercarse a los 200.000. En otros casos pueden ser las propias familias quienes los trafiquen. Una investigación del diario Southern Metropolis Daily el año pasado sobre 363 casos procesados por tribunales de primera instancia encontró que en un 40% los propios padres biológicos estaban implicados.

“Hay varias razones para la participación parental en el tráfico infantil”, explica el profesor Jiang. “La primera es la pobreza; sin medios para criar al niño, algunos se mantienen o satisfacen su necesidad de dinero vendiendo a su hijo”. El embarazo extramatrimonial, haber sobrepasado el número de hijos permitidos o el divorcio tras el cual ninguno de los ex cónyuges desea hacerse cargo del niño son otras de las causas.

El tráfico infantil es algo que China toma seriamente. En 2013 aprobó un plan especializado a siete años para combatirlo. Con regularidad su prensa informa de la desarticulación de redes de traficantes de menores; en más de un caso, redes que se servían de internet para sus fines. Pero aún puede hacer más. Los castigos para quienes venden niños son aún relativamente leves, recuerda Jiang. Y en la mayoría de los casos, los “compradores” tampoco reciben sanciones serias, algo que hace difícil que el público tome conciencia de la gravedad del problema.

Es una ambivalencia que deja en evidencia la propia Xue, la potencial madre adoptiva. Aunque critica a quienes piden fuertes sumas de dinero -“estamos hablando de un niño, no de una mercancía”-, también admite sin ambages que está dispuesta a desembolsar una compensación a quien le ceda un pequeño. “Podría pagar decenas de miles de yuanes”, reconoce.

PARTIDAS DE NACIMIENTO

Otro problema añadido para las adopciones por Internet es la dificultad de inscribir al pequeño en los registros oficiales, un requisito sin el cual no tendrá derecho a recibir servicios públicos. Eso ha generado un boyante mercado negro de certificados de nacimiento y de falsificaciones, que pueden llegar a costar en torno a los 100.000 yuanes. Esta semana, el periódico “Beijing News” informaba de una red en la que participaban instituciones médicas de diversas provincias -encargadas de emitir las partidas de nacimiento, según la legislación china- y que prometía obtener los documentos en dos semanas.

Fuente: El Pais
Texto: Macarena Vidal Liy

martes, 13 de septiembre de 2016

Eran los mejores amigos en el orfanato

No importa el tiempo ni la distancia… Hay amistades que son para toda la vida, así lo demostraron unos niños de origen chino que se reunieron en Dallas, luego de ser adoptados por unas familias estadounidenses. El año pasado Andy y Sharon Sykes de Plano, Texas adoptaron a una niña llamada Hannah de un orfanato en Changsha, China. Durante el proceso de adopción, la pareja recibió unas fotografías de su hija en el hospicio y descubrieron que en la mayoría de las imágenes aparecía al lado de su mejor amigo, un niño de nombre Dawson.

Por un lado, los Sykes estaban felices por la nueva integrante de su familia, pero otro, estaban tristes, pues con la adopción de Hannah, los niños se separarían y quizá nunca más se volverían a ver. Cuando visitaron China para completar la adopción de su hija, se dieron cuenta del lazo especial entre los niños y decidieron que tenían que hacer algo para no alejarlos. “Cuando nos dieron un recorrido por el albergue pensé: ‘Oh por Dios, no podemos dejar a este niño en China’”, dijo Andy a FOX 4 Dallas.

Para que no romper la amistad de los pequeñitos, Andy y Sharon publicaron su historia en Facebook, con la esperanza de encontrar una familia para Dawson, cerca de Texas. El plan tuvo éxito, pues una semana después de compartir la tierna historia de amistad, Christopher y Amy Clary, de Lewisville, decidieron adoptar a Dawson. 


Tras meses de papeleo y trámites, al fin la semana pasada se dio el tan anhelado encuentro. Los Sykes se encontraron con los Clarys en el Aeropuerto Internacional de Dallas Fort-Worth para darle la bienvenida al pequeño a los Estados Unidos y filmaron la adorable reunión entre los niños, luego de 11 meses de separación. En el video, se observa como Hannah, de cuatro años, y Dawson, de tres, no dejan de abrazarse y sonreír, ¡no podían creerlo! “Se han de haber abrazado como 400 veces. Se abrazaban tanto que hasta se caían”, dijo la señora Clary a CBS. “Estuvieron así unos 20 minutos”, agregó el señor Sykes.  

Hannah y Dawson llegaron al orfanato cuando tenían tan sólo unos meses de edad. Hannah fue abandonada por su familia debido a que nació con labio leporino, mientras que los padres de Dawson decidieron dejarlo porque no podían cuidar de él, ya que tiene un padecimiento que produce fluidos en su cerebro. Ambos se hicieron muy unidos porque compartían la misma ‘mamá de fin de semana’, una madre sustituta que cuidaba de ellos durante los sábados y los domingos.

Atrás han quedado esos días de abandono, pues ahora los niños forman parte de numerosas familias que los colman de amor y cuidados. Hannah tiene dos hermanos mayores, Cooper y Mack. En tanto, Dawson tiene un hermano y dos hermanas que cuidarán de él, y lo mejor de todo es que su best- friend vive a sólo cinco minutos de él.

FUENTE: HOLA USA


sábado, 16 de abril de 2016

61 millones de niños chinos no son huérfanos pero crecen sin sus padres

Un drama es común a 61 millones de niños de China: pese a tener padres crecen sin ellos, pues han tenido que partir para trabajar en las ciudades, donde se concentra la gran producción.
No se les considera niños abandonados, debido a que sus padres, a kilómetros de distancia, no han dejado de contactarse con ellos. Hay escuelas en las zonas rurales en las que hasta el 80% de sus estudiantes crecen sin sus padres. Se les dice los "niños dejados atrás".


La mayoría de los niños son cuidados por sus familiares, por lo general sus abuelos, pero hay quienes ni siquiera tienen esa suerte. El caso la adolescente Tao Lan, de 14 años, y su hermano pequeño es relatado por el corresponsal de la BBC en China. Ellos viven solos y Tao Lan lo ayuda a hacer sus tareas, hace las veces de ama de casa y cultiva parte de los alimentos que ambos consumen.

La adolescente sabe de la dureza del trabajo de sus padres y por eso evita cargarles más peso. Aun cuando se siente triste debido a su ausencia, no les expresa sus sentimientos. "No les puedo contar porque mi mamá y mi papá llevan una vida dura fuera. No quiero que se preocupen por mí”, expresó entre lágrimas.

El corresponsal de la BBC fue a una de las fábricas de la ciudad y conversó con los padres de otro de los niños de las zonas rurales. El padre se hallaba frente a una máquina de coser. A pesar de que lleva años trabajando allí, no puede dejar su estatus oficial de inmigrante dentro de esta zona.

Es por esa razón que a sus hijos no se les permite asistir a escuelas de la localidad en que se encuentra la fábrica.

Al hablar de su hijo, al que vio por última vez cinco meses atrás, la madre no puede guardarse las lágrimas.  "Estoy muy preocupada porque no estoy con él, me preocupa su seguridad. Si no hubiese impedimentos legales, lo traeríamos con nosotros", dijo.

China continúa creciendo gracias al trabajo de millones de hombres y mujeres que han partido de las zonas rurales hacia las urbe, pero esta movilización, dicen los expertos, tiene un precio alto que están pagando los niños.

domingo, 27 de septiembre de 2015

China permitirá adoptar a niños secuestrados si sus padres no aparecen

China permitirá la adopción de niños secuestrados por redes de tráfico de personas si sus padres naturales no son encontrados en el plazo de un año, informa este viernes el diario «China Daily».

Un comunicado conjunto del Ministerio de Seguridad Pública y el de Asuntos Civiles chino ha anunciado la medida, dictada en un país donde las mafias secuestran o compran cada año decenas de miles de niños para después venderlos ilegalmente a padres adoptivos o utilizarlos en redes de prostitución o de trabajo en condiciones esclavistas.


Entre 2009 y 2014 la policía china rescató a más de 67.000 niños de estas redes pero sólo encontró a sus padres naturales en 3.800 de los casos, por lo que la mayoría fueron llevados a orfanatos y centros de acogida sin poder ser adoptados, debido al limbo legal que se intenta paliar con la nueva legislación.

En otros casos, se permitía de facto que muchos padres adoptivos que habían comprado ilegalmente a estos niños se quedaran con ellos si no aparecían sus verdaderos progenitores.

La nueva legislación anunciada hoy estipula que los padres que adopten a estos niños rescatados de redes de secuestradores deben firmar una cláusula que incluya la posibilidad de devolver los menores a sus progenitores originales si estos son encontrados.

Sin embargo, si se descubriera que esos padres vendieron o abandonaron deliberadamente a su hijo, se mantendrá la adopción, destaca el comunicado oficial. Los niños mayores de 10 años tienen además capacidad para decidir si quieren ser adoptados por una determinada pareja o no.

Junto a las nuevas normativas, los dos ministerios chinos lanzarán mañana sábado una nueva plataforma en internet para dar y recibir información sobre niños secuestrados.

Pese a las enormes cifras de menores rescatados anualmente, organizaciones no gubernamentales dedicadas a esta causa, como «Baby Comes Home», aseguran que sólo un 3 por ciento de los niños secuestrados por las redes de tráfico infantil chinas son recuperados.

De ser ciertas esas cifras, ello supondría que más de 400.000 niños chinos caen anualmente en estas redes.

Fuente: ABC

lunes, 9 de febrero de 2015

China levanta el veto a la adopción a las familias monoparentales

La Federación de Asociaciones de Adopción Internacional (Adecop), con sede en Alicante, recibió el pasado 5 de diciembre la mejor noticia con la que podían entrar en el nuevo año. China ha flexibilizado los requisitos para adoptar y levantado el veto a las familias monoparentales. Una medida muy esperada ante las dificultades que ahora mismo hay para poder hacerlo en muchos países y que está dirigida a menores con medidas físicas especiales, es decir, que sufren patologías pero recuperables.


Según explica su presidente, Miguel Góngora, hay dos tipos de adopciones. La primera es para niños que no presentan ninguna enfermedad. Un grupo que está cerrado. De hecho, las autonomías ya no aceptan más instancias ante las restricciones que existen. «Ahora mismo están asignando niños de solicitudes que se presentaron en diciembre de 2006; han pasado ya ocho años», apunta Góngora.

El segundo grupo es el que se denomina 'pasaje verde' y el que ahora se ha abierto. Son menores que presentan alguna minusvalía física como cataratas, estrabismo, cardiopatías leves, fisuras en el paladar y hay muchos casos de labios leporinos (hendidura o separación del labio superior). «Hablamos de patologías recuperables, no graves, y por supuesto que hay solicitudes para adoptar pero hasta ahora no se podía hacer, actualmente ésta es la única vía en muchos países», insiste Góngora, quien puntualiza que en el caso de familias monoparentales se trata solo de mujeres solteras.

De ser el principal país de adopciones internacionales, China ha pasado a ser muy restrictivo cuando en el año 2007 hubo un cambio legislativo que supuso un endurecimiento de las condiciones. Esta modificación no solo afectó a las monoparentales sino también a solicitantes con obesidad mórbida o deformidades en el rostro.

Este ha sido un factor decisivo para que las adopciones en China hayan caído en picado: menos de 400 casos frente a hace una década cuando más de 2.500 familias cumplían su sueño de ser padres. Junto a los nuevos requisitos, Góngora añade el cambio experimentado en el país, con una mejora de su situación económica que lleva a parejas nacionales que no pueden tener niños a lanzarse a la adopción.

Un tercer factor que se ha puesto de manifiesto es la crisis económica y la imposibilidad de familias para asumir este coste económico. Un argumento que el presidente de la federación niega. «Puede haber algún caso en que no puedan asumirlo, pero es la excepción».


El número de adopciones internacionales se estima que ha caído un 40% en España entre el periodo 2009-2014. Y es que el problema de las trabas no es exclusivo de China.

Ahora mismo, las parejas que quieren formar una familia -la mayoría ha recurrido antes a tratamientos de fertilidad- lo tienen más que complicado debido a las medidas que están imponiendo. ¿El motivo? El incremento de los controles en virtud de la Convención de La Haya sobre Protección de Menores y Cooperación en Adopciones Internacionales, que obliga a adecuar las normativas. Hay casos como Etiopía, según Góngora, que al ser «sumamente pobres», con sus estructuras administrativas «no tienen medios para hacer» esta adecuación. El resultado es que los procesos de adopción se están alargando tres y cuatro años pese a haber menores a la espera de encontrar una familia. Rusia, Venezuela y Colombia también están con restricciones.

Desde la Federación consideran que falta un mayor apoyo o compromiso por parte del Estado para mediar con los países. «No tienen en cuenta a los niños», señala Góngora, quien recuerda que el descenso en picado de la natalidad es una realidad. De ahí que insista en que la oportunidad que se abre ahora para muchas familias monoparentales. «Demanda para el pasaje verde hay porque son niños pequeños y, además, la demora de años se reduce mucho», responde Góngora al preguntarle por los recelos que puede haber al tratarse de niños con patologías.

Fuente: La Verdad

miércoles, 21 de enero de 2015

La Generación Mei-Ming

Interesante reportaje de DOCUMENTOS TV emitido el pasado día 12 de enero en la televisión española.

"LA GENERACIÓN MEI-MING" habla sobre las primeras niñas chinas que llegaron a España por adopción internacional y que actualmente ya son adolescentes.

Un total de 18.000 menores chinas fueron adoptadas por familias españolas en los últimos 20 años. Seis de estas jóvenes nos hablan ahora sobre sus experiencias desde que fueron adoptadas y que opinan sobre la adopción.



jueves, 25 de diciembre de 2014

Las autoridades chinas estudian dar en adopción a un niño con VIH expulsado de su pueblo

Las autoridades chinas estudian dar en adopción a un niño de ocho años que ha sido expulsado de su pueblo por tener el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), informó hoy el diario chino Nuevo Beijing, en un caso que ha llegado incluso a motivar mensajes de rechazo por parte de Naciones Unidas.

Li Hui, el máximo dirigente de la comarca de Xichong, donde se encuentra el pueblo que pretende desterrar al menor, explicó al rotativo que las autoridades locales se están planteando permitir que alguna organización profesional le adopte.


Los medios chinos publicaron la semana pasada que unos 200 de los 900 habitantes de Shufangya, un pueblo de la provincia china de Sichuan (suroeste del país) habían firmado una iniciativa para expulsar al niño por ser seropositivo.

Esta iniciativa, que tenía como objetivo "proteger la salud de los vecinos", según indicaron sus promotores, levantó una gran polémica en China.La ONU divulgó el pasado viernes un comunicado a propósito de este caso en el que dijo estar "profundamente preocupada" por la expulsión del menor y denunció que éste había sido "discriminado" y "estigmatizado".

También el Centro Nacional para el Control y la Prevención del Sida y las Enfermedades de Transmisión Sexual de China se refirió a este caso y señaló que los derechos básicos del niño deben de ser protegidos.

Después del debate que ha suscitado la expulsión del menor, las autoridades locales se están planteando retirar la custodia del niño a sus abuelos maternos, con quienes vive desde poco después de nacer, ya que su abuelo fue uno de los firmantes de la iniciativa.La ONG AIDS Care China, que ayuda a seropositivos en el país asiático, ya se ofreció la semana pasada, al darse a conocer la noticia, a hacerse cargo del niño temporalmente.

Fuente: Radio Intereconomía

martes, 1 de julio de 2014

Las autoridades chinas habilitan centros para abandonar niños

Un padre chino de 21 años toma la decisión más difícil de su vida: abandonar a su bebé que tiene hidrocefalia porque no puede darle los cuidados que necesita. Llega a un centro habilitado por el gobierno para niños abandonados en China pero se lo impiden porque no es de esa ciudad.

Es uno de los centros que el Gobierno chino ha habilitado para acoger a estos niños abandonados por sus familias. Acaba de abrir sus puertas y en solo 10 días han llegado más de 100 niños, todos con problemas. China tiene actualmente entre 700.000 y un millón de niños en orfanatos.

Hace ya tres años que el Gobierno de China decidió poner en marcha centros especiales para recoger a niños que paceden discapacidades. Desde entonces miles de pequeños han sido abandonados por sus progenitores en estos centros, que generaron una enorme polémica social. Actualmente hay 32 centros de este tipo repartidos por el país asiático y sus fundadores aseguran que gracias a esta iniciativa se garantiza que al menos los niños discapacitados y enfermos no son abandonados en las calles de China.

Mientras los detractores piden mejorar la red de asistencia y las ayudas gubernamentales a las familias de los niños discapacitados.

Fuente: Telecinco

domingo, 8 de junio de 2014

El drama de los niños que nacen enfermos en China

Liu y su esposo, ambos trabajadores inmigrantes pobres, no tenían dinero para pagar cuidados adicionales. Se llevaron a la recién nacida a su casa pero sabían que la pequeña estaba gravemente enferma. Miaomiao nació con graves deformidades de cadera y en una pierna. Además, un gran agujero en la boca hace que le sea difícil tragar. Ahora, con seis semanas, es evidente que está perdiendo peso.
"Quería cuidar a Miaomiao yo misma", explica Liu Jiaomei, mientras las lágrimas le recorren el rostro. "Pero mi marido preguntó: ‘¿qué pasa si nuestra hija muere porque no podemos cuidar de ella?".
Sin dinero ni atención sanitaria estatal, esta pareja se enfrentó a un desgarrador dilema: aferrarse a su hija o entregarla al Estado donde –en teoría- recibiría un tratamiento. "Nadie quiere abandonar a su hijo", dice el padre de Miaomiao, Lei Zebao. "Pero si la entregábamos, al menos tendría una leve oportunidad de vivir".
Decidieron llevarla a una llamada "incubadora segura" no muy lejos de su casa. En enero, uno de estos centros para atender a bebés abrió junto al orfanato local, ofreciendo a los padres un lugar donde abandonar de forma anónima a los niños a los que no pudieran cuidar..
En la noche del 16 de marzo, la pareja envolvió a su hija en unas mantas y viajó a las puertas del orfanato.
Incubadora en China
El destino intervino. Sobrepasado por la cantidad de niños enfermos acogidos, el centro había dejado de aceptar nuevos bebés pocas horas antes de la llegada de la familia. Miaomiao se quedó en brazos de su madre.
"Esperaba secretamente que no aceptaran a mi nena, aunque no sabía si podríamos mantenerla con vida", admite Liu Jiaomei. "Me sentía dividida".
La presión persiste. La familia vive dentro de una suerte de garaje de cemento, cerca de una transitada carretera. Tiene problemas para pagar cosas básicas como leche para la bebé y pañales, así que ni pensar en tratamientos médicos caros.

En marzo, el cierre del centro de acogida para bebés de Guangzhou acaparó atención internacional. En las seis semanas que el lugar estuvo abierto, recibió una media de 5 menores al día
En total, 262 niños fueron entregados al Estado, según cifras oficiales. Todos ellos tenían serios problemas de salud, incluidos defectos congénitos del corazón y grave parálisis cerebral.
Algunos de los niños tienen hasta 5 ó 6 años. Aquellos que trabajan con niños gravemente enfermos dicen que, a esas edades, los adultos que cuidan por su cuenta de los menores tienen dificultades para levantarlos físicamente. Es en ese momento cuando muchos padres se dan por vencidos, seguros de que las instituciones locales pueden ofrecer un cuidado que ellos no son capaces de garantizar.
La mayoría de niños en orfanatos chinos están seriamente enfermos o padecen una discapacidad que requiere cuidados especiales que los más humildes no pueden darles.
"Nunca he visto un niño sano en un orfanato gubernamental", explica Naomi Kerwin, estadounidense que ha trabajado en la defensa de los menores durante años en China.
"Pero he visto bastante espina bífida, he visto paladares hendidos, problemas de corazón y muchos niños con problemas congénitos".
Para ser justos, China ha logrado grandes avances en salud materno infantil en los últimos años.
La mortalidad materna –la probabilidad de que una mujer muera durante el embarazo o el parto- ha bajado más de un 13% por año en China desde 1990, la caída más rápida del mundo de acuerdo a un nuevo estudio global del Instituto de Mediciones y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington.
Un estudio similar reflejó que los niños en China tienen también mucha más probabilidad de vivir más allá de los 5 años que en décadas anteriores.

Pero todas estas cifras no significan mucho para las familias pobres que luchan por mantener a sus hijos con vida pese a no tener dinero en el banco.

CENTROS DE ACOGIDA
El gobierno chino decidió abrir centros de acogida para bebés en ciudades de todo el país. Es ilegal abandonar un niño en China pero estos lugares les permiten a los padres dejar a un menor de forma anónima sin tener que enfrentarse a un castigo legal.
"Creo que se veía como algo realmente progresista porque estaban reconociendo un problema", explica Naomi Kerwin, defensora de los derechos de la infancia con años de experiencia en orfanatos chinos. 
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No todo el mundo está de acuerdo con esto. Lumos, la organización con sede en Reino Unido fundada y presidida por la autora de Harry Potter, JK Rowling, defiende el cierre de los centros de bebés.
"El centro para bebés suaviza de forma eficaz el proceso de ‘admisión’ a una institución, convirtiéndose en una suerte de cinta transportadora", explica la directora ejecutiva de Lumos, Georgette Mulheir. "Proclama la institucionalización de niños casi a escala industrial".
Las autoridades chinas defienden el uso de los centros de bebés porque aducen que los niños abandonados en la calle tienen un 30% de posibilidades de sobrevivir. Los niños que se dejan en estos lugares de acogida sobreviven en el 90% de los casos.
Sin embargo, Lumos alega que el enfoque de China en los centros se debe reconducir’. "Lo que se necesita es una inversión en servicios que ayude a los niños a permanecer con sus familias", añade Mulheir.

Bbc mundo

martes, 7 de enero de 2014

Shenzhen, la ciudad china en donde se abandona un niño cada día

Hoy todo es dicha y felicidad familiar, (menos para los bebés chinos que son abandonados), por suerte un nuevo refugio controvertido pretende proporcionar a los padres una alternativa segura y anónima.Shenzhen, China es una ciudad conocida por ser el fabricante de tecnología más grande del mundo, mayor sede de trabajadores migrantes que ensamblan iPhones y consolas de juegos. 

Recientemente la ciudad también ostenta el controvertido título por ser la ciudad china donde más abandonan bebés, en gran medida se debe a que los trabajadores son incapaces financieramente de criar a un niño.Aunque el abandono de niños es ilegal en China, las historias de los recién nacidos que dejan en parques, baños públicos, e incluso los contenedores de basura son frecuentes.

Casi todos los días, durante los últimos diez años, un niño ha sido abandonado en algún lugar en Shenzhen.bebes_chinosEl albergue, que se traduce como “Isla del abandono de bebés”, contará con un timbre que los padres pueden presionar para avisar al personal que un niño ha sido dejado. En el caso de que los padres se sientan demasiado avergonzados para que suene el timbre (o si simplemente se le olvida tocar), un sensor de movimiento permite que los trabajadores sepan cuando alguien entra en la zona. Aunque el anonimato es una prioridad, el albergue también tiene un guardia que vigila desde cierta distancia. En el interior, el centro de abandono proporcionan mantas, oxígeno y una incubadora. En la actualidad, sin embargo, el centro permanece sin muebles, debido a una protesta pública. Los críticos afirman que esto alentará más a los padres para abandonar a sus hijos.

“No es una pregunta que puedo responder fácilmente porque técnicamente es cierto que estamos proporcionando un lugar para quebrantar la ley. Aunque no es como si las personas no estén abandonando ya a los niños.”

Los niños se transfieren desde el punto de entrega a los orfanatos de la zona. El Centro de Bienestar Social de Shenzhen, alberga a los niños abandonados, es el hogar de cerca de 600 huérfanos. Se calcula que la mitad de ellos sean adoptados. Los niños restantes, muchos de los cuales tienen discapacidades físicas o mentales, vivirán en el centro hasta que se conviertan en adultos.

A pesar de la reacción negativa del público,el centro de abandono llamó la atención de los funcionarios del Estado en Beijing. Centros similares se construirán en todo el país, basados en este modelo.Este modelo de abandono de niños fue popular en la Europa medieval, llamado rueda expósito (un niño abandonado es expósito) era un refugio donde los bebés se podían dejar de forma segura y anónima, sin embargo existía el inconveniente de otras leyes medievales en Europa como el Código visigodo, que afirmaba que la persona que había tomado el niño tenía derecho a servicios del niño como esclavo.

En Nanjing, ya existe una versión más pequeña. Un pequeño edificio de 5 metros cuadrados, permite que los padres abandonen discretamente a los hijos no deseados. Un sensor activa una alarma, que suena a los tres minutos, dando a los padres suficiente tiempo para huir antes de que llegue el personal. No se le informa a la policía cuando un bebé es dejado y el centro no intenta procesar a los padres.“Cada año, más de 160 niños son abandonados en la puerta”, dijo el director.

Mia Qian Collins es un ejemplo positivo del sistema cuando funciona. Ella fue abandonada en un orfanato de Jiangxi. Collins fue adoptada por una familia estadounidense cuando tenía seis meses de edad. Actualmente está estudiando chino en la Universidad de Drew y espera convertirse en profesora o traductora.

Fuente: Sopitas.com

domingo, 20 de octubre de 2013

Película sobre los huérfanos del Tibet: "Tibi y sus madres"

 
En 1963, Tibi Lhundub Tsering de siete años de edad fue recogido por sus padres adoptivos en el aerouerto de Zurich, en Suiza. Su madre, Youden Jampa, que trabajaba en un campamento de construcción de carreteras en la India, no sabía nada sobre el paradero de su hijo. Este es el inicio de la verdad inconveniente e incómoda presentada en el documental suizo "Tibi y sus madres", dirigida por Ueli Meier.

El documental muestra que Tibi es uno de los 200 llamados "huérfanos tibetanos", quienes fueron llevados a Suiza en los años 60 desde una Guardería para Niños Refugiados Tibetanos en Dharamsala, dirigido por Tsering Dolma, hermana mayor del Dalai Lama. Los niños fueron trasladados mediante un programa operado de manera privada por el empresario suizo Charles Aeschimann y aprobado por el Dalai Lama.

Contrario a las expectativas de los padres adoptivos en Suiza, sólo 19 de estos niños eran huérfanos, pues la mayoría tenía al menos un padre en el Tíbet, a menudo a los dos, señaló Meier, con base en un informe de Aeschiman, en el contenido extra de la edición en DVD del documental.

En una carta confidencial en febrero de 1963, el embajador suizo en la India en ese momento señaló que descubrió que muchos de estos "huérfanos" seleccionados en Dharamsala en realidad tenían al menos un padre. Advirtió sobre las "dificulatades humanas y espirituales" que enfrentaban los niños que se volvían "artículos para cuidar asignados por contrato" gracias al acuerdo entre Aeschimann y el Dalai Lama.

Meier tambien señaló que durante su investigación para el documental, muchos documentos mostraron que Aeschimann y el Dalai Lama tenían intereses distintos en su arreglo. Mientras que Aeschimann deseaba un refugio para niños, el Dalai Lama parecía pretender convertir a los niños en una élite del "gobierno tibetano en el exilio".


De acuerdo con las cartas entre ambos, el Dalai Lama jamás mencionó el bienestar psicológico de los niños luego de ser separados de sus padres y sólo sostuvo una discusión limitada con Aeschimann acerca de ellos, dijo el director en una entrevista con el diario suizo en idioma alemán "Neue Zuricher Zeitung", el cual presentó una serie de reportajes en septiembre cuestionando el programa de "huérfanos tibetanos".
Respecto a Tibi, protagonista del documental, los cariñosos cuidados y dedicación de sus padres adoptivos no pudieron sustituir el amor de su verdadera madre. Perdió el rumbo y casi se perdió a sí mismo cuando visitó a sus padres biológicos por primera vez en años y se dio cuenta de que su madre nunca podrá entenderlo.

La película acompañó a Tibi en su viaje para visitar a su verdadera madre en la India y a su madre adoptiva en Gruningen, Suiza. "Al observar la actual vida tranquila de las dos ancianas, surgieron silenciosos pero algunas veces dolorosos recuerdos lejanos", menciona la introducción de la película.

El director dijo que durante su investigación se enteró de muchas historias trágicas de niños adoptados.

Un estudio publicado en 1982 por la Universidad de Zurich encontró que entre los tibetanos que crecieron en Suiza, se reportaron suicidios únicamente en el grupo de "Niños Aeschimann", dijo Meier en la entrevista con el periódico suizo. Meier dijo que envió una solictud de entrevista a la oficina del Dalai Lama en Ginebra, pero no hubo respuesta.

El martes, el gobierno chino condenó al Dalai Lama y a su camarilla por abusar de los derechos de los niños al orquestar en la década de los 60 la campaña para enviar a los "huérfanos" tibetanos a Suiza. En una conferencia de prensa regular, la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hua Chunying, dijo "las acciones del Dalai Lama han pisoteado los derechos individuales de los niños y violaron públicamentela ética y la moral. Toda persona humana y amante de la justicia debe condenar esos actos".

jueves, 10 de octubre de 2013

España ofrece a China las máximas garantías para los niños adoptados

En el sobrecogedor caso de la muerte de Asunta Basterra, la circunstancia de la adopción es totalmente irrelevante. Éste es el mensaje que lanzan al unísono las autoridades de Servicios Sociales y las familias con niños adoptados procedentes de China y aquellas que siguen en el angustioso proceso de espera, que cada vez se prolonga más.

Ante la «inquietud» puntual de las autoridades de China por este trágico final de una niña procedente de su país, el Gobierno español, a través del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ha trasmitido a las autoridades chinas que el sistema español de adopción internacional cuenta con «los máximos estándares de calidad».

La directora general de Servicios para la Familia y la Infancia, Salomé Adroher, destaca la existencia de un sistema público de asignación; que los padres adoptivos pasan por procesos exigentes de idoneidad, y que asisten a unas sesiones de información y formación exhaustivos. Pero, además, existen servicios de apoyo postadoptivo para los distintos aspectos que pueden afectar a la integración del niño, desde el idioma o la escuela al propio sentimiento de apego en su nueva tierra.

«Las familias están muy concienciadas, preparadas y acompañadas, no se las deja solas, y la garantía de que vaya bien es muy alta», señala Adroher, que en absoluto cree que el caso de Asunta pudiera afectar a las adopciones en marcha. «Y si hubiera alguna reticencia, China conoce mejor que nadie cómo están los niños», añade.

En todo caso, la directora general recalca: «No estamos pidiendo niños, sino que ofrecemos familias para niños que no la tienen».

Las adopciones internacionales en España, no sólo las chinas, vienen cayendo en general desde hace años. Desde 2004, cuando se situaban en unas 5.500, se ha pasado el año pasado a tan sólo 1.669. Y no es únicamente una tendencia que afecte a nuestro país, sino que se da en todos aquellos donde se adoptan niños del extranjero, ya que las causas suelen ser de tipo jurídico-político en los países de origen, que introducen cambios normativos, explica Salomé Adroher. De acuerdo con estadísticas recopiladas por Peter Selman, un experto británico de la Universidad de Newcastle, en todo el mundo han bajado de las 45.000 registradas en 2004 a las 25.000 de 2011.

En cuanto a China, las adopciones en España procedentes de ese país han pasado desde 1.059 hace sólo seis años a 677 en 2011 y a tan sólo 447 el pasado año, según los últimos datos oficiales. Además de la mejora del nivel de vida en el país, que ha aumentado las adopciones domésticas para parejas chinas que no pueden tener hijos, a esta disminución han contribuido las cada vez mayores restricciones que pone el régimen de Pekín. Entre ellas, destaca la prohibición para adoptar en casos de familia monoparental, obesidad mórbida y hasta deformidades en el rostro.
Más de 30.000 euros

En una China enriquecida al amparo de su extraordinario crecimiento, los requisitos económicos también han aumentado para demostrar la solvencia de los adoptantes, que se han retraído por el impacto de la crisis en Occidente y, de manera más concreta en España. No en vano, hay adopciones que salen por más de 30.000 euros entre billetes de avión, desplazamientos, hoteles, gestión de documentos y «donativos» a los orfanatos.

Otro de los motivos del descenso de adopciones en el mundo es el incremento de controles en virtud de la Convención de La Haya sobre Protección de Menores y Cooperación en Adopciones Internacionales. Las autoridades chinas han reforzado las medidas de seguridad debido a los escándalos de corrupción y tráfico de menores que han proliferado en los últimos años, en los que responsables de orfanatos han sido condenados por comprar niñas para luego venderlas tanto en su país como en el extranjero. La desarticulación de estas mafias es un golpe al tráfico de seres humanos pero, por otra parte, ha reducido también las adopciones y las esperanzas de muchas familias.

Entre tanto, se han alargado los tiempos de espera, pasando de los ocho o nueve meses que se tardaba completar el proceso en 2004 hasta los «siete años, y subiendo» que lleva ahora, según el presidente de la Asociación de Familias Adoptantes en China (AFAC), Fernando Acero. Muchas familias, desesperadas, acaban arrojando la toalla. En la actualidad, hay unas 3.000 pendientes. «Cuesta creer que en 2006 o 2007 había miles de niños abandonados y en tan pocos años 1.300 millones de habitantes hayan cambiado de manera de pensar». «Los orfanatos están llenos», asegura.