domingo, 28 de septiembre de 2014

La aplicación del Convenio de La Haya reduce las posibilidades de adopción

Adoptar un hijo supone un largo camino. Es un recorrido extenuante con permanentes dificultades y puertas que se abren y cierran sin una lógica aparente. La adopción internacional es aún más compleja.

En Vietnam el Convenio de La Haya sobre la protección de la infancia de 1993 no entró en vigor hasta 2012. Y desde entonces toda adopción internacional está bloqueada. No se sabe cuantos huérfanos hay en Vietnam. Se cree que más de un millón y medio. La cifra real se ignora porque solo se censan los niños acogidos en orfelinatos del Estado, y tan solo hay diez en todo el pais.

Hay cuatro centros de acogida en Ho Chi Minh pero existen decenas de establecimientos no controlados, ilegales muchos de ellos, donde se refugian centenares de niños que no tienen familia ni la tendrán.

Sylvie y Cédric han tenido suerte y lo saben. Viven en un pueblo de la Alta Saboya. Son padres desde 2008. Tardaron cinco años en adoptar a Paul y Charline en Vietnam. Han vivido el proceso como un recorrido iniciático lleno de sufrimiento e infinita felicidad al final.

Cédric explica: “Es todo un camino, no se recorre en un día. No es algo en lo que se piense de pronto cuando se quiere tener un hijo, ¿no le parece?”.
Su mujer, Sylvie, lo recuerda así: “El niño no llegaba. El tiempo pasaba y al final nos decidimos por la adopción porque cuando estás en tratamiento médico eres un sujeto pasivo, aceptas todo. Pensar en adoptar es actuar; nos cogimos de la mano y nos dijimos: vamos allá. En algún sitio hay un niño que necesita una familia. ¿Por qué no ser nosotros sus padres? Da igual que tenga cinco o seis años, después de todo le esperamos tantos años como tiene”.

Y esa es la media: de cinco a seis años. A veces más, rara vez menos. Una vez otorgada la adopción después de nueve o diez meses empieza la larga espera. Pueden pasar años. E incluso una vez que la pareja ha obtenido el permiso la espera no ha acabado.

Sylvie recuerda muy bien el largo y penoso camino vivido: “Nos dan el visto bueno, esperamos meses y aquí viene el periodo más dificil para mí. Nos atribuyen un hijo, nos comunican su identidad, su edad … y hay que seguir esperando. Sufrimos todo eso, lo sufrimos, una espera es algo duro cuando se vive en estado de sufrimiento. ¿Si el niño nos espera por que no podemos ir a buscarle? ¿Cómo estará? ¿No se encontraría mejor con nosotros? y no tienes ningún contacto con el orfelinato, ninguno”.

Sylvie y Cédric fueron a Vietnam dos veces. Tras once meses de espera, el telefonazo salvador. Tienen tres semanas para ir a recoger a su hijo del que ignoran todo o casi todo de sus primeros 18 meses de vida.

El encuentro con su hijo les quedo marcado. Para Sylvie: “fue muy emocionante porque no le conocíamos. No teníamos ninguna foto, no sabíamos como era y había muchos niños en la misma sala y de pronto nos dicen: es este. Y ya no miras a ninguno más. Nos acercan al niño y ya es nuestro. Es algo mágico”.

Cédric admira la fuerza de los niños: “Son niños, son supervivientes, todavía están ahí, están ahí a pesar de haber sido abandonados. ¿De donde les viene esa fuerza que tienen cuando se encuentran con sus futuros padres?

Supervivientes … los vimos en Vietnam. Esos niños jamás compartirán el mismo destino de Paul y Charline. Es más que probable que pasen su infancia en una callejuela de Ciudad Ho Chi Minh, entre las cuatro paredes de un edificio insalubre. Y es verdad que lo primero que choca en estos niños es su fuerza, su energía interior y su vinculación inmediata al visitante, al que no han visto en la vida.

Hoa Mau Dơn es una residencia particular. La financian los vecinos del lugar. Pham Thien Don le dirige desde hace 16 años: “Son pocos los orfanatos que tienen autorización, la licencia para criar a los niños como aquí. Muchos lo hacen bajo cuerda. Simplemente recogen a los niños y los crian. Y la diferencia de los lugares que pertenece al Estado, al Gobierno, es que tienen licencia para conceder la adopción. Esto es privado “

Como confirma la autora de este reportaje, Sophie Desjardin: “Es difícil saber cuantos sitios como este existen en Vietnam y cuantos niños crecerán sin familia. Estos niños no son adoptables pero aunque lo fueran, la adopción internacional está muy restringida desde la entrada en vigor de la ley de 2012”.

Además los abusos se multiplican. Hay ventas de niños a parejas extranjeras dispuestas a pagar. La directora Phạm Thien Don lo deja entrever: “Suelen visitarnos parejas de extranjeros. Saben que para adoptar tienen que ir a otros sitios pero sí, algunos vienen y tratan de comprar a los niños. No lo permitimos. En otros sitios, sí”.

Pese a que los niños de los orfelinatos oficiales son adoptables, pocos lo han sido en estos últimos años. Han disminuido de 469 en Francia en 2010 a 89 en 2013.

Los niños de Hao Mau Don, de 10 a 18 años no tienen ninguna posibilidad de ser adoptados. En esta casa viven 70 niños. No pueden ser ofrecidos en adopción. Los cuidan cinco personas sin especial cualificación. Aquí hace falta de todo. La mayor parte de los niños han sido abandonados.

Dominique Broncard, lleva 12 años al frente del centro. Paga los gastos de escolaridad de los niños. Explica las dificultades de la adopción. Broncard recalca que “Las madres no los quieren. Aquí una madre soltera no encontraría marido. Además en Vietnam si muere uno de los padres y el otro quiere casarse de nuevo … en general los hijos del primer matrimonio van a parar a sitios como este, al orfanato”.

Y subraya que no hay posibilidad alguna de que sean adoptados: “¿Adoptados por quien, por vietnamitas? ¿Hay muchos vietnamitas aptos para adoptar niños? ¿Adoptados por extranjeros? Los vietnamitas están muy apegados a su tierra, tienen sus raíces y no sé si estarían bien lejos. Hasta 2007 o 2008 teníamos 40 niños en el orfelinato, los conocíamos bien. De 70 niños ya nos ocupamos algo peor”.

Ese es el objetivo del Convenio de la Haya: que siempre que sea posible el niño siga en su país de nacimiento. Hasta los tres años no son adoptables fuera de su país. Resultado: de 2005 a 2010 las adopciones en los cinco principales países de acogida han disminuído el 36%.



La experta en adopciones Grâce Dersy, lo resume: “Lo que pasa es que los países de origen antes de dar un niño en adopción al extranjero quieren ofrecerla en su propio país. Sin embargo la baja de adopciones es constante desde hace una serie de años. Los países quieren ofrecer un perfil de niños crecidos o de niños con necesidades especiales, con alguna discapacidad. Y lo que vemos es que lo que quieren las familias francesas, la mayoría de ellas, son bebés sanos, lo que no va a encajar con las propuestas de los países que dan niños en adopción”.

Una situación de estancamiento, mala para todos. Los padres potenciales se desaniman. Los orfelinatos se saturan.

Cédric tiene vivo el recuerdo de su proceso de adopción: “Me pongo en el lugar de los padres que quieren adoptar y a los que les cierran todas las puertas. La verdad es que es triste … no sé cómo van a ir las cosas”

Mientras, en países como Vietnam, niños sin padres no serán adoptados por residentes locales. Están condenados a seguir viviendo en el orfelinato.

FUENTE: EURONEWS

domingo, 21 de septiembre de 2014

Indormación sobre la adopción en Thailandia

Thailandia firmó el Convenio de la Haya relativo a la Protección del Niño y a la Cooperación en Materia de Adopción Internacional en abril de 2004 y entró en vigor en agosto de ese mismo año. Las adopciones se tramitan en base a la Ley de Adopción del Niño de Thailandia de 1979, modificada por íltima vez en el año 1990. El Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad de España permite tramitar expedientes de adopción en dicho país por la vía del "protocolo público". Actualmente no existe ninguna Ecai en España que tramite adopciones en dicho país.

(INFORMACIÓN ACTUALIZADA EN ABRIL DE 2016)

QUIEN PUEDE ADOPTAR:
  •  Persona sola (mujer) o matrimonios.
  •  Tener una edad de más de 25 años. 
  • Tener una diferencia de 15 años mínimo con el adoptando. 
  • Las familias tailandesas tienen prioridad para adoptar dado que las autoridades tailandesas solicitan que el menor mantenga el contacto con el país de origen, tienen preferencia aquellos que tengan algún tipo de conexión con Tailandia o aquellas agencias o países que tengan una tradición de contacto con Tailandia y ayuden a mantener este contacto. Aunque se acepta la adopción por monoparentales (mujeres), es difícil que en la práctica se lleven a cabo, debido al gran número de parejas en espera.
QUIEN PUEDE SER ADOPTADO:

- Solo pueden ser adoptados los menores de edad cuyos padres hayan consentido a la adopción, huérfanos o abandonados o de filiación desconocida. 
- Si el adoptado tiene más de 15 años debe consentir a la adopción.
- La diferencia de edad entre el adoptante y el adoptado debe ser de, al menos, 15 años.
- No se acepta la adopción de más de un niño, excepto que sean hermanos o hijos del cónyuge.

TIPO DE ADOPCIÓN:

Se trata de un procedimiento administrativo, cuya primera fase consiste en una decisión de acogimiento pre-adoptivo, durante un período no inferior a seis meses, con el fin de constituir posteriormente la adopción en el país receptor. Cuando finaliza este periodo, si la adopción es aprobada (tiene el visto bueno) por las Autoridades Tailandesas de Adopción, entonces la adopción será simple o plena según las normas del país de recepción. Plena en caso de España.

CARACTERÍSTICAS DE LOS MENORES:

- Las adopciones internacionales son en su mayoría, de niños con necesidades especiales, que padecen generalmente enfermedades físicas o psíquicas.
- La mayoría de los niños adoptables tienen, en general, entre 2 y 5 anos (nunca menos de un año). -  Mayoritariamente son niños.

DOCUMENTACIÓN PARA EL EXPEDIENTE DE ADOPCIÓN:

Todos estos documentos deben ser traducidos,  legalizados y autenticados, así como traducidos al inglés o al Tai, el idioma oficial.

- Solicitud de adopción (formulario oficial).
- Certificado de nacimiento.
- Copia del pasaporte.
- Certificado de matrimonio o divorcio, en su caso.
- Certificado médico de buena salud física, estabilidad mental e infertilidad de los solicitantes, en su caso.
- Certificado de penales.
- Certificado de empleo e ingresos.
- Certificado de situación económica.
- Certificado de la propiedad de bienes.
- Autorización de entrada e residencia do menor en España ou requisitos de entrada en España.
- 2 cartas de recomendación.
- 4 fotografías tamaño carnet de cada solicitante y 8 fotografías de la casa e hijos, en su caso.
- Certificado de idoneidad.
- Informes psicosociales.
- Compromiso de seguimiento.
- Confirmación de la autoridad competente de que una vez finalizado el proceso de adopción, de acuerdo con la legislación tailandesa, también será reconocida conforme a la legislación española.



PROCEDIMIENTO Y SEGUIMIENTO:

Los adoptantes deben reunir todos los documentos que forman parte del expediente de adopción, traducirlos y legalizarlos. Una vez que el expediente esté completo debe presentarse en el Departamento de Menores de la Comunidad Autónoma correspondiente, y ésta lo remitirá al Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad en Madrid que lo remitirá al DEPARTMENT OF PUBLIC WELFARE (DPW) (Departamento de Desarrollo y Bienestar Social en Thailandia). 

El Departamento responsable de las adopciones en Thailandia estudia y valora el expediente, y envía al organismo competente en España la propuesta de asignación de un niño, con su biografía y fotografia. 

La aceptación de los solicitantes a esta propuesta se puede enviar al Departamento de Desarrollo y Bienestar Social tailandés por carta o telegrama (en inglés). A continuación el DPW (Departament of Public Welfare o Departamento de Seguridad Social)) enviará, al organismo competente en España, una invitación para viajar a recoger al niño/a.


Los padres (ambos) deben obligatoriamente desplazarse a Thailandia para firmar el correspondiente acuerdo y recoger al niño. El menor se desplaza a España para un periodo de prueba de al menos seis meses. Una vez en España, los acogedores deberán  informar a la autoridad competente para que pueda iniciarse el período de seguimiento. 

Las autoridades competentes deben enviar informes bimensuales para estudio por parte de las autoridades tailandesas con el fin de constituir la adopción en España. 

Cuando finaliza este periodo, si la adopción es aprobada por las Autoridades tailandesas, se promoverá la adopción ante las autoridades judiciales españolas. Una vez constituida la adopción, los padres adoptivos deben inscribirla en la Embajada Thailandesa del país de recepción. Entonces la adopción tendrá validez en Thailandia.

Una vez que esté constituida la adopción en España, el seguimiento consistirá en un informe bimensual durante seis meses.

AUTORIDADES COMPETENTES: 

Child Adoption Center
Department of Public Welfare
Rajvithee Home for Girls
Rajvithee Road
Bangkok 10400
Tel. (66)(2) 246-8651

ESTADÍSTICAS:

Adopciones desde EE.UU

Año 2014: 28 menores
Año 2013: 35 menores
Año 2012: 56 menores
Año 2011: 44 menores
Año 2010: 53 menores
Año 2009: 56 menores
Año 2008: 59 menores



martes, 1 de julio de 2014

Las autoridades chinas habilitan centros para abandonar niños

Un padre chino de 21 años toma la decisión más difícil de su vida: abandonar a su bebé que tiene hidrocefalia porque no puede darle los cuidados que necesita. Llega a un centro habilitado por el gobierno para niños abandonados en China pero se lo impiden porque no es de esa ciudad.

Es uno de los centros que el Gobierno chino ha habilitado para acoger a estos niños abandonados por sus familias. Acaba de abrir sus puertas y en solo 10 días han llegado más de 100 niños, todos con problemas. China tiene actualmente entre 700.000 y un millón de niños en orfanatos.

Hace ya tres años que el Gobierno de China decidió poner en marcha centros especiales para recoger a niños que paceden discapacidades. Desde entonces miles de pequeños han sido abandonados por sus progenitores en estos centros, que generaron una enorme polémica social. Actualmente hay 32 centros de este tipo repartidos por el país asiático y sus fundadores aseguran que gracias a esta iniciativa se garantiza que al menos los niños discapacitados y enfermos no son abandonados en las calles de China.

Mientras los detractores piden mejorar la red de asistencia y las ayudas gubernamentales a las familias de los niños discapacitados.

Fuente: Telecinco

domingo, 15 de junio de 2014

Un padre vietnamita adopta docenas de bebes para que no sean abortados

En el 2001 cuando la esposa de Tong Phuoc Phuc estuvo grave de salud durante su embarazo él le prometió a Dios que si su hijo sobrevivía él vería la manera de retribuirlo ayudando a otras personas. Mientras su esposa se recuperaba en el hospital él cuenta que veía muchas mujeres embarazadas entrar a la sala de operaciones y salir sin ningún bebe, al inicio no entendió pero luego cayó en cuenta que habían abortado. 

Vietnam fue considerado en 1999 el país con el mayor número de abortos anuales Tong habiendo sido testigo de este horror comenzó a ahorrar dinero de su humilde sueldo para poder comprar un campo para enterrar a los fetos que vio eran deshechados en el basurero.


Tong tiene un pequeño cementerio donde ya hay más de 10,000 bebés abortados a los que él se ha encargado de dar cristiana sepultura y donde muchas mujeres post-abortivas van a rezar. Pero desde que comenzó a funcionar el cementerio muchas mujeres en riesgo de abortar comenzaron a buscarlo y él no tuvo mejor idea que ofrecerles su casa para hospedarse y ofrecer adoptar a los niños que ellas no quieran conservar. Desde el 2004 él ya ha adoptado más de 100 niños y ha logrado que muchos más sean salvados y vivan con sus madres.

Todos los niños que nacen ahí o son dejados abandonados en la puerta de su casa son llamados Vinh (honor) y las niñas Tam (corazón), todos llevan el apellido de Phuc y su segundo nombre es el de su madre o el pueblo de su madre para que ellas puedan reconocerlo si es que llegan a regresar pues él les ofrece a las madres cuidar a los niños mientras ellas buscan algún trabajo y estabilidad para poder recuperar a sus pequeños. Tong actualmente vive con sus dos hijos biológicos y otros 20 bebés, sus 30 hijos mayores viven en una segunda casa que se ha convertido en orfanato y otros 5o niños ya han logrado regresar con sus madres. 

Fuente: Es Noticia .com

domingo, 8 de junio de 2014

El drama de los niños que nacen enfermos en China

Liu y su esposo, ambos trabajadores inmigrantes pobres, no tenían dinero para pagar cuidados adicionales. Se llevaron a la recién nacida a su casa pero sabían que la pequeña estaba gravemente enferma. Miaomiao nació con graves deformidades de cadera y en una pierna. Además, un gran agujero en la boca hace que le sea difícil tragar. Ahora, con seis semanas, es evidente que está perdiendo peso.
"Quería cuidar a Miaomiao yo misma", explica Liu Jiaomei, mientras las lágrimas le recorren el rostro. "Pero mi marido preguntó: ‘¿qué pasa si nuestra hija muere porque no podemos cuidar de ella?".
Sin dinero ni atención sanitaria estatal, esta pareja se enfrentó a un desgarrador dilema: aferrarse a su hija o entregarla al Estado donde –en teoría- recibiría un tratamiento. "Nadie quiere abandonar a su hijo", dice el padre de Miaomiao, Lei Zebao. "Pero si la entregábamos, al menos tendría una leve oportunidad de vivir".
Decidieron llevarla a una llamada "incubadora segura" no muy lejos de su casa. En enero, uno de estos centros para atender a bebés abrió junto al orfanato local, ofreciendo a los padres un lugar donde abandonar de forma anónima a los niños a los que no pudieran cuidar..
En la noche del 16 de marzo, la pareja envolvió a su hija en unas mantas y viajó a las puertas del orfanato.
Incubadora en China
El destino intervino. Sobrepasado por la cantidad de niños enfermos acogidos, el centro había dejado de aceptar nuevos bebés pocas horas antes de la llegada de la familia. Miaomiao se quedó en brazos de su madre.
"Esperaba secretamente que no aceptaran a mi nena, aunque no sabía si podríamos mantenerla con vida", admite Liu Jiaomei. "Me sentía dividida".
La presión persiste. La familia vive dentro de una suerte de garaje de cemento, cerca de una transitada carretera. Tiene problemas para pagar cosas básicas como leche para la bebé y pañales, así que ni pensar en tratamientos médicos caros.

En marzo, el cierre del centro de acogida para bebés de Guangzhou acaparó atención internacional. En las seis semanas que el lugar estuvo abierto, recibió una media de 5 menores al día
En total, 262 niños fueron entregados al Estado, según cifras oficiales. Todos ellos tenían serios problemas de salud, incluidos defectos congénitos del corazón y grave parálisis cerebral.
Algunos de los niños tienen hasta 5 ó 6 años. Aquellos que trabajan con niños gravemente enfermos dicen que, a esas edades, los adultos que cuidan por su cuenta de los menores tienen dificultades para levantarlos físicamente. Es en ese momento cuando muchos padres se dan por vencidos, seguros de que las instituciones locales pueden ofrecer un cuidado que ellos no son capaces de garantizar.
La mayoría de niños en orfanatos chinos están seriamente enfermos o padecen una discapacidad que requiere cuidados especiales que los más humildes no pueden darles.
"Nunca he visto un niño sano en un orfanato gubernamental", explica Naomi Kerwin, estadounidense que ha trabajado en la defensa de los menores durante años en China.
"Pero he visto bastante espina bífida, he visto paladares hendidos, problemas de corazón y muchos niños con problemas congénitos".
Para ser justos, China ha logrado grandes avances en salud materno infantil en los últimos años.
La mortalidad materna –la probabilidad de que una mujer muera durante el embarazo o el parto- ha bajado más de un 13% por año en China desde 1990, la caída más rápida del mundo de acuerdo a un nuevo estudio global del Instituto de Mediciones y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington.
Un estudio similar reflejó que los niños en China tienen también mucha más probabilidad de vivir más allá de los 5 años que en décadas anteriores.

Pero todas estas cifras no significan mucho para las familias pobres que luchan por mantener a sus hijos con vida pese a no tener dinero en el banco.

CENTROS DE ACOGIDA
El gobierno chino decidió abrir centros de acogida para bebés en ciudades de todo el país. Es ilegal abandonar un niño en China pero estos lugares les permiten a los padres dejar a un menor de forma anónima sin tener que enfrentarse a un castigo legal.
"Creo que se veía como algo realmente progresista porque estaban reconociendo un problema", explica Naomi Kerwin, defensora de los derechos de la infancia con años de experiencia en orfanatos chinos. 
.
No todo el mundo está de acuerdo con esto. Lumos, la organización con sede en Reino Unido fundada y presidida por la autora de Harry Potter, JK Rowling, defiende el cierre de los centros de bebés.
"El centro para bebés suaviza de forma eficaz el proceso de ‘admisión’ a una institución, convirtiéndose en una suerte de cinta transportadora", explica la directora ejecutiva de Lumos, Georgette Mulheir. "Proclama la institucionalización de niños casi a escala industrial".
Las autoridades chinas defienden el uso de los centros de bebés porque aducen que los niños abandonados en la calle tienen un 30% de posibilidades de sobrevivir. Los niños que se dejan en estos lugares de acogida sobreviven en el 90% de los casos.
Sin embargo, Lumos alega que el enfoque de China en los centros se debe reconducir’. "Lo que se necesita es una inversión en servicios que ayude a los niños a permanecer con sus familias", añade Mulheir.

Bbc mundo